martes, 18 de febrero de 2014

Niños y niñas que trabajan y mueren en Paraguay (SEGUNDA PARTE)

Infancia entre basura

A pocas horas de la muerte de la niña, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Paraguay lamenta públicamente que siga habiendo muertes de niños, niñas y adolescentes que realizan distintos tipos de trabajo en el país. "El último caso registrado esta semana, el de una niña de 10 años de edad que falleció aplastada por una maquinaria pesada en el vertedero de Cateura, en Asunción, demuestra que niños y niñas continúan trabajando en ese lugar, buscando productos reciclables entre la basura, poniendo en riesgo su salud, seguridad y su vida misma", señala Diego Brom desde el área de Comunicación del organismo.
El caso, que no es el primero que se registra en los últimos tiempos, es más que preocupante porque la recolección de desechos y materiales reciclables constituye uno de los tipos de trabajo infantil peligroso, y está expresamente prohibido para los menores de edad según un decreto que data del año 2001. "Unicef considera importante que las autoridades velen porque estas situaciones no se vuelvan a repetir, haciendo cumplir la legislación que prohíbe el trabajo a niños y niñas de menos de 14 años de edad, y protegiendo las condiciones de los adolescentes que realizan estas labores, asegurándoles que asistan a la escuela periódicamente y desarrollen tareas acordes a sus capacidades físicas e intelectuales", acota Brom.
Y mientras los organismos bregan por el fin del trabajo infantil a través de los medios de comunicación, el padre de la pequeña fallecida cuenta la forma en que murió su hija. "Ella estaba recogiendo la basura con otros niños cuando se quedó atascada con un hule negro. Fue en ese momento que la topadora le pisó; le apretó la rueda de la máquina con la basura. Así murió mi hija, entre la basura", llora Julio Villasanti.
Liz Carolina no estaba sola. Acompañada por un grupo de 10 niños, buscaba entre la basura algún objeto reciclable que pudiera vender. Los vecinos, indignados, manifestaron a viva voz que las máquinas trabajan en el vertedero a pocos metros de los niños. Así, le dieron muerte a Liz.
En el otro extremo de la ciudad, Mariela continúa asistiendo a clases, y es parte de un trabajo social que permite que su abuela concurra a charlas, talleres y estrategias para salir adelante económicamente. Pero lamentablemente, no es un fiel reflejo de la realidad paraguaya en materia de trabajo infantil.
Una niña juega en un barrio de chabolas de Paraguay

No hay comentarios:

Publicar un comentario