Se arrodilló y puso sus manos en el espacio que les permitía
alcanzar el cuerpo y decidió de revisar debajo de ese cuerpo sin vida.
Instantáneamente empezó a gritar: "¡Un niño! ¡Hay un niño aquí!"
Cuando la casa comenzó a caer, ella uso su cuerpo para proteger
a su hijo. El pequeño niño aun dormía cuando el equipo lo levanto de
los escombros.

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