Dos mujeres que, finalmente, fueron detenidas al término de una protesta contra la eliminación de varias guaguas urbanas de Santa Cruz de Tenerife, serán juzgadas por desobediencia a la autoridad y por alteración del orden público, después de haber pasado tres horas en los calabozos.
Las detenidas, integrantes del colectivo Parados Unidos de Tenerife, y a su vez vecinas de uno de los barrios afectados por la reordenación del transporte urbano, se negaron a acabar con la protesta de este viernes, en la que una veintena de vecinos lograron paralizar, durante 45 minutos, la circulación de los tranvías en su línea principal, y colapsaron el tráfico rodado.
Una de las manifestantes, Miriam Pérez Mendoza, fue llevada esposada a comisaria por la Policía Nacional, tras negarse a quitarse del paso de cebra que impedía a los vehículos rodar de nuevo.
Ambas activistas fueron puestas en libertad con cargos este viernes al cabo de tres horas en los calabozos de la comisaría.
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