martes, 31 de mayo de 2016

«Castigar con silencio es más peligroso que con palabras. Y se hereda de padres a hijos»

«Las palabras son poderosísimas. Pueden llegar a determinar el rumbo de nuestro pensamiento, nuestra actitud ante la vida e incluso, nuestra salud y longevidad». Esa es la teoría de Luis Castellanos y su equipo, expertos en neurociencia, y autores del libro «La Ciencia del lenguaje positivo». En él plantean que el uso de determinadas palabras (o la ausencia de estas) en el día a día puede suponer la diferencia entre el éxito y la derrota en cualquier ámbito. «El lenguaje nos permite gestionar nuestra propia inteligencia», asegura. «Si nos parece normal dedicar todos los días un tiempo a cuidar nuestro cuerpo, a asearnos, vigilar nuestra dieta o hacer algo de ejercicio, ¿por qué no dedicar también a cuidar cada una de nuestras palabras?», se pregunta Castellanos.


—La mayoría de nuestros deseos están centrados en mejorar nuestras circunstancias, pero estamos lejos de plantearnos mejorar nuestro lenguaje: así somos, así hablamos.
—El lenguaje refleja nuestra existencia, nuestra historia, nuestras esperanzas.El lenguaje es un espejo de cómo somos. Cuando somos conscientes de nuestras palabras nos damos cuenta de que no vemos el mundo tal y como es, sino tal y como hablamos. Por eso quizá cambiando el enfoque de ese espejo también podremos enfocarnos de otra manera, cambiar, ambicionar cosas más grandes, una vida mejor, con más bienestar, más alegría y más salud.
—¿Cómo podemos cambiar el uso de las palabras?
—Habitando las palabras. Hablar es habitar el mundo. Deberíamos hacernos cargo de nuestros vocablos, de su destino. Un buen ejercicio es intentar identificar las palabras que queremos que adquieran importancia en nuestra vida, aquellas que queremos «habitar».
—¿Por qué es tan importante buscar ese lenguaje positivo?
—Esta científicamente comprobado que el lenguaje positivo busca evolutivamente dirigir nuestra atención y nuestra voluntad hacia el aspecto favorable de las cosas y de la vida. Tomar conciencia de nuestro lenguaje es fundamental para escribir nuestro destino.
—Igual que las palabras curan, dicen ustedes en su libro que el silencio es asesino y que se hereda de padres a hijos.
—En efecto. Castigar con el silencio es más peligroso que con palabras. El silencio es asesino, y se hereda de padres a hijos. Es un pozo sin fondo porque cuando se intenta salir ya no hay marcha atrás, se trata de un camino sin retorno cierto. Pertenece a la familia de la ira, pero puede ser más dañino que ella. Es casi imposible mentir cuando se habla enfadado, lo decimos mal, pero decimos lo que pensamos.
—¿Qué hacer con esta variable tan temida de la ira?
—Nosotros hemos identificado una cosa que se puede utilizar para romperlo: el tacto. Con el tacto surge... la palabra. Una cosa lleva a la otra. Lo hemos comprobado muchísimas veces en las formaciones que solemos impartir: a los alumnos les privamos de vista, los dejamos sentados en soledad y se callan. Entonces, les damos la mano de un compañero, da igual de quién sea, y empieza la conversación. Siempre obtenemos el mismo resultado. Sin duda,el tacto es la antesala del lenguaje verbal, de la comunicación fluida y sincera, es el gran desatascador de las relaciones humanas.

Luis Castellanos, durante la presentación de su libro

Consejos de Castellanos para trazar un plan linguístico en nuestro entorno familiar

1. Incrementemos las palabras que tienen que ver con el sentimiento positivo .
2. Sorprendamos con algún «detallito».
3. Rebajemos el verbo «ser» y sus consecuencias que nos limitan, etiquetan y generan prejuicios; utilicemos mejor el verbo «estar», «parecer» o «comportarse», de forma que un «eres tonto» quede en un «estás tonto».
4. Hagamos asambleas divertidas.
5. Cuando preguntemos «¿cómo estás?», procuremos sentarnos, apagar la tele y callar, no sólo exterior, sino interiormente, anulemos los prejuicios, detengamos los argumentos o las interpretaciones que suelen ocupar nuestra mente y busquemos la calma interior.
8. Elaboremos un calendario emocional para expresar nuestros sentimientos.
9. Incrementemos la cantidad de «síes» y rebajemos la de los «noes».
10. Demos más importancia a la voz humana... .

martes, 17 de mayo de 2016

«A mi cuarto venían hasta 40 hombres al día»



200.000 asiáticas fueron usadas como esclavas sexuales por los soldados japoneses hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno nipón les ha pedido perdón, pero ellas reclaman justicia.



lunes, 9 de mayo de 2016

Empresas contra la obsolescencia programada

Reparar un reloj Casio es más barato que comprar uno nuevo. Así lo acaba de certificar la Fundación Energía e Innovación Sostenible sin Obsolescencia Programada (Feniss), que ha querido premiar a la multinacional japonesa por fabricar objetos sin fecha de caducidad y de fácil reparación.
La fundación ha distinguido también la labor de otras siete empresas: la cooperativa de usuarios y viviendas SostreCívic, el estudio 4A+A Arquitectura Ambiental, la comercializadora de productos sostenibles Prososphera, las empresas de iluminación Aled Geeni y ATP iluminación, y el estudio creativo TAT_lab. Además, la compañía de importación, exportación y elaboración de pescado Scanfisk Seafood ha sido premiada por inventar y desarrollar un mueble refrigerado que funciona con energías renovables, cuya iluminación está fabricada sin obsolescencia programada y que recicla el agua sobrante.
Aunque de momento solo estas ocho empresas cuentan con el sello ISSOP (Innovación Sostenible sin Obsolescencia Programada), un certificado que exige elaborar productos de la máxima durabilidad que permita la tecnología, cualquier empresa puede pedir la distinción de forma gratuita, siempre que cumpla los requisitos. De hecho, ya son de 30 las compañías que la han solicitado.
Las condiciones para que una empresa obtenga el sello ISSOP son fabricar productos reparables cuyo coste de reparación sea inferior al del producto, que sean actualizables (que permitan incluir nuevas tecnologías sin necesidad de comprar uno nuevo cada poco tiempo), y que no incluyan ningún programa para que el fabricante tenga control remoto sobre el aparato.
Además, la garantía del producto fabricado debe ser superior a los dos años obligatorios por ley sin letra pequeña, y la filosofía de la empresa debe basarse en “la sostenibilidad, el respeto por el medio ambiente y por sus trabajadores y clientes, la solidaridad, el reparto de la riqueza y el reciclaje”.

Consecuencias de la obsolescencia programada

El objetivo de FENISS es frenar el abuso de los recursos naturales y el aumento de la basura electrónica. Según un reciente informe de la Universidad de as Naciones Unidas, en 2018 se generarán en todo el mundo unos 50 millones de toneladas de residuos electrónicos.
Desde la asociación denuncian que, dado que nuestro sistema de reciclado es incapaz de absorber basura a este ritmo, los residuos electrónicos se gestionan de forma ilegal, enviándose a países como Ghana, cuya población ha de convivir con kilómetros de desperdicios, a pesar de que existe un tratado internacional que prohíbe enviar residuos a países del tercer mundo. Así, la única forma de parar el despropósito, apuntan, es acabar con la sobreproducción generada por la obsolescencia programada.

sábado, 7 de mayo de 2016

Lo que piensa una prostituta de sus clientes, dicho con total sinceridad

Este es el testimonio de una Danesa, de 35 años, trabajó durante tres años como prostituta poco después de cumplir 20. Actualmente es terapeuta y sexóloga.

CARTA DE UNA PROSTITUTA A SU CLIENTE

"Querido cliente,
Si piensas que alguna vez me he sentido atraída por ti, estás terriblemente equivocado. Nunca he deseado ir a trabajar, ni siquiera una vez. Lo único en mi mente era hacer dinero, y rápido.
Que no se confunda con el dinero fácil; nunca fue fácil. Rápido, sí. Porque rápidamente aprendí los muchos trucos para conseguir que te corras pronto para poder sacarte de mí, o de debajo de mí, o de detrás de mí.
Y no, nunca me excitaste durante el acto. Era una gran actriz. Durante años he tenido la oportunidad de practicar gratis. De hecho, entra en la categoría de multitarea. Porque mientras tú te tumbabas ahí, mi cabeza estaba siempre en otra parte. En algún sitio donde no tuviese que enfrentarme contigo acabando con mi respeto hacia mí misma, ni pasar 10 segundos pensando en lo que ocurría, o mirándote a los ojos.
Si pensabas que me estabas haciendo un favor por pagarme por 30 minutos o una hora, te equivocas. Preferiría que hubieses salido y entrado tan rápido como pudieses. Cuando pensabas que eras mi príncipe azul, preguntándome qué hacía una chica como yo en un sitio como ese, perdías tu halo cuando pasabas a pedirme que me tumbase y centrabas todos tus esfuerzos en sentir mi cuerpo todo lo que pudieses con tus manos. De hecho, hubiese preferido si te hubieses tumbado de espaldas y me hubieses dejado hacer mi trabajo.
Estaba tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no quedarme dormida mientras gemía con el piloto automático
Cuando pensabas que podías estimular tu masculinidad llevándole al clímax, debes saber que lo fingía. Podría haber ganado una medalla de oro por fingir. Fingía tanto, que la recepcionista casi se caía de la silla riéndose. ¿Qué esperabas? Eras el número tres, o el cinco, o el ocho de ese día.
¿De verdad pensabas que era capaz de excitarme mental o físicamente haciendo el amor con hombres que no elegía? Nunca. Mis genitales ardían. Del lubricante y los condones. Estaba cansada. Tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no cerrar mis ojos por miedo a quedarme dormida mientras mis gemidos seguían con el piloto automático.
Si pensabas que pagabas por lealtad o charlar un rato, debes volver a pensar en ello. No me interesaban tus excusas. Me daba igual que tu mujer tuviese dolores pélvicos, o que tú no pudieses salir adelante sin sexo. O cuando ofrecías cualquier otra patética excusa para comprar sexo.
Cuando pensabas que te entendía y que sentía simpatía hacia ti, era todo mentira. No sentía nada hacia ti excepto desprecio, y al mismo tiempo destruías algo dentro de mí. Plantabas las semillas de la duda. Duda de si todos los hombres eran tan cínicos e infieles como tú.
Cuando alababas mi apariencia, mi cuerpo o mis habilidades sexuales, era como si hubieses vomitado encima de mí. No veías a la persona bajo la máscara. Solo veías lo que confirmaba tu ilusión de una mujer sucia con un deseo sexual imparable.
De hecho, nunca decías lo que pensabas que yo quería oír. En su lugar, decías lo que necesitabas oír. Lo decías porque era necesario para preservar la ilusión, y evitaba que tuvieses que pensar cómo había terminado donde estaba a los 20 años. Básicamente, te daba igual. Porque solo tenías un objetivo, y era mostrar tu poder pagándome para utilizar mi cuerpo como te apeteciese.
Tanja Rahm.
Tanja Rahm.
Cuando una gota de sangre aparecía en el condón, no era porque me hubiese bajado el período. Era porque mi cuerpo era una máquina que no podía ser interrumpida por el ciclo menstrual, así que metía una esponja en mi vagina cuando menstruaba. Para ser capaz de continuar entre las sábanas.
Y no, no me iba a casa después de que hubieses terminado. Seguía trabajando, diciéndole al siguiente cliente la misma historia que habías oído. Estabas tan consumido por tu propia lujuria que un poco de sangre menstrual no te paraba.
Cuando venías con objetos, lencería, disfraces o juguetes y querías juego de roles erótico, mi máquina interior tomaba el control. Me dabais asco tú y tus a veces enfermizas fantasías. Lo mismo vale para esas veces que sonreías y decías que parecía que tenía 17 años. No ayudaba que tuvieses 50, 60, 70 o más.
Cuando regularmente violabas mis límites besándome o metiendo los dedos dentro de mí, o quitándote el condón, sabías perfectamente que iba contra las reglas. Estabas poniendo a prueba mi habilidad para decir que no. Y lo disfrutabas.
A veces no me quejaba lo suficiente, o simplemente lo ignoraba. Y lo utilizabas de manera perversa para mostrar cuánto poder tenías y cómo podías traspasar mis límites.
Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque solo te preocupan tus necesidades sexuales
Cuando finalmente te regañaba, y dejaba claro que no te iba a volver a tener como cliente si no respetabas las reglas, me insultabas a mí y mi papel como prostituta. Eras condescendiente, amenazador y maleducado.
Cuando compras sexo, eso dice mucho sobre ti, de tu humanidad y tu sexualidad. Para mí, es un signo de tu debilidad, incluso cuando lo confundes con una especie de enfermiza clase de poder y estatus.
Crees que tienes derecho. Quiero decir que las prostitutas están ahí de todas formas, ¿no? Pero solo son prostitutas porque hombres como tú se interponen en el camino para una relación saludable y respetuosa entre hombres y mujeres.
Las prostitutas solo existen porque hombres como tú sienten que tienen el derecho de satisfacer sus necesidades sexuales usando los orificios del cuerpo de otras personas.
Las prostitutas existen porque tú y la gente como tú sienten que su sexualidad requiere acceso al sexo siempre que les apetece.
Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque te preocupan más tus propias necesidades sexuales que en las relaciones en las que tu sexualidad podría florecer de verdad.
Cuando compras sexo, revelas que no has encontrado el corazón de tu sexualidad. Me das pena, de verdad. Eres tan mediocre que piensas que el sexo consiste en eyacular en la vagina de una extraña.
Y si no hay ninguna a mano, no tienes que ir más lejos que a la esquina de tu calle, donde puedes pagar a una mujer desconocida para ser capaz de vaciarte en una goma mientras estás dentro de ella.
Qué hombre frustrado y lastimosos debes ser. Un hombre incapaz de crear relaciones profundas e íntimas, en las cuales la conexión sea más íntima que tu eyaculación.
Un hombre que expresa sus sentimientos a través de sus clímax, que no tiene la habilidad de verbalizarlos, sino que prefiere canalizarlos a través de sus genitales para librarse de ellos. Qué masculinidad débil. Un hombre verdaderamente masculino nunca se degradaría pagando por sexo.
En lo que concierne a tu humanidad, creo en la gente de bien, incluido tú. Sé que dentro tienes una conciencia. Que te has preguntado en silencio si lo que hacías era ética y moralmente justificable. También sé que defiendes tus acciones y probablemente piensas que me has tratado bien, que fuiste amable, nunca malvado y que no violaste mis límites.
Pero ¿sabes qué? Se llama evadir tu responsabilidad. No estás enfrentándote a la realidad. Te engañas pensando que la gente a la que compras no han sido compradas. No han sido forzadas a prostituirse.
Quizá pienses que me hiciste un favor y me diste un respiro hablándome del tiempo, o me diste un pequeño masaje antes de penetrarme. No me hiciste ningún favor. Todo lo que hiciste fue confirmar que no merecía más. Que era una máquina cuya función primaria era dejar a los otros aprovecharse de mi sexualidad.
Tengo muchas experiencias en la prostitución. Me han permitido que te escriba esta carta. Pero es una carta que preferiría no haber escrito. Ojalá hubiese podido evitar estas experiencias.
Tú, por supuesto, te consideras como uno de los clientes buenos. Pero no hay clientes buenos. Solo aquellos que confirman la visión negativa de las mujeres sobre sí mismas.
Sinceramente,
Tanja Rahm

miércoles, 4 de mayo de 2016

Inditex se aprovecha de la ley para librarse de pagar 900 millones de impuestos en España

El mismo día que saltó el escándalo de Lionel Messi por presunto fraude fiscal, Inditex hizo público por primera vez desde que cotiza en bolsa cuánto paga a Hacienda por su exitosa actividad comercial. Lo que no declaró el dueño de Zara es que el año pasado multiplicó por tres las exenciones fiscales por doble imposición de dividendos y plusvalías.
Según la memoria oficial de Inditex, en el ejercicio 2012, la compañía con sede en Arteixo (La Coruña)  se apuntó unas exenciones fiscales de 906,55 millones de euros, casi tres veces más de lo que se aplicó en el año anterior, 337,39 millones. La cifra es totalmente inusual desde que la empresa textil controlada por Amancio Ortega empezó a hacer públicas sus cuentas en mayo de 2001, momento en el que debutó en bolsa.
Se trata de una diferencia de 569,16 millones de euros entre 2011 y 2012 para las que Inditex no tiene una respuesta concreta. Fuentes oficiales señalan que esta extraordinaria desgravación se corresponde por la actividad normal del grupo que, sin embargo, en los doce años que cotiza en los mercados financieros nunca había declarado tales beneficios fiscales.
Lo que no declaró el dueño de Zara es que el año pasado multiplicó por tres las exenciones fiscales por doble imposición de dividendos y plusvalías
Inditex añade que estas exenciones tributarias, realizadas a través de la sociedad individual, no tienen ningún impacto en la cuenta de resultados del grupo al considerar que esos dividendos y esas plusvalías ya han pagado impuestos en sus países de origen. No obstante, la empresa no especifica qué impuesto de sociedades o IRPF ha abonado en esos países de los que no concreta su identidad en comparación con lo que hubiera tenido que desembolsar en España.
Fuentes financieras argumentan que este aumento tan significativo de las exenciones fiscales por doble tributación puede deberse a que la matriz ha decidido extraer la caja de determinadas filiales y subirlas a la sociedad holding. Al pagar los dividendos y las plusvalías en el país donde está domiciliada la subsidiaria, ya no tiene obligación de volver a rendir cuentas en España, sede fiscal del grupo consolidado. Una operativa totalmente legal llevada a cabo por "uno de los mejores equipos de fiscalistas de España", según fuentes del sector.
El problema, según determinados expertos consultados, puede venir de que Inditex tenga mucha actividad corporativa radicada en países como Irlanda, Holanda y Suiza, donde se pagan menos cargas fiscales. Por ejemplo, en las islas británicas se aplica un impuesto sobre sociedades del 12,5%, frente al 30% que se grava en España.
Esta diferencia fue lo que llevó a la empresa dueña de Zara a instalar en Dublín la sede de su filial de venta por internet, incluida con la que operaba en España. La publicación por parte de El País de aquella medida obligó al grupo de Amancio Ortega a rectificar y domiciliar la compañía española de comercio online en La Coruña.
En el comunicado del pasado miércoles, Inditex señaló que pagó en España 760 millones de euros en concepto de impuestos directos en 2012, lo que supone un 39% del total, que se situó en 1.930 millones de euros. Del importe total por contribución fiscal directa, el grupo gallego abonó el 35% en Europa, con 664 millones de euros, el 17% en América (328 millones de euros) y un 9% en Asia y el resto del mundo (178 millones de euros).
Lo que no dijo Inditex es que desde que se estrenó en bolsa se ha beneficiado de unas exenciones fiscales que han pasado de apenas 71 millones en 2001 a los 906,5 millones del último ejercicio. Un aumento que no ha sido progresivo, ya que hasta 2009 apenas se apuntaba ventajas tributarias por 163,5 millones.